¿Has empezado este fin de semana con el cambio de armario de tus hijos o te resistes a afrontarlo?

Reconozcámoslo el cambio de armario es una de esas tareas de la casa que desatan en nosotras un gran conflicto entre amor y odio.

 Amor porque nos sitúa en la posición de hacernos conscientes de toda la ropita que les falta, y eso implica comprar nuevos modelitos, que… ¡nos encanta!

 Y odio porque lo quieras o no necesita de un tiempo de limpieza y orden que a veces se nos hace cuesta arriba si tardamos más de lo previsto o implica tener más de un día cosas por medio, además de un gasto económico muy importante.

Sigue estos 3 sencillos tips y convierte los cambios de temporada en una de las tareas más amadas. 

 

1º Tú te quedas y tú te vas.

El primer paso es vaciar el armario y clasificar la ropa que se queda y la que se va.

 Es más fácil si lo haces por secciones, por ejemplo, primero camisetas, luego pantalones, pijamas, ropa interior…evitarás ver la habitación desordenada, y en caso de no poder hacer el cambio de armario del tirón no tendrás el cuarto patas arriba hasta que puedas volver a retomar la tarea.

Clasifica la ropa que tienes, simplificándolo en dos grupos:

lo que te vas a quedar, y lo que desechas, ya sea por pequeño, por desgastado, porque es incómodo, o porque no le gusta y es una prenda que implica pelea (para mi estas salen del armario las primeras) y los por si acasos los segundos, es decir los de por sí ya no crece más y luego le entra… (convéncete, eso no va a pasar, así que fuera)

 

2º El armario perfecto es el que tiene dentro siempre lo que necesitas

Tras la gran vaciada llega el recuento de lo que te hace falta para que tenga el armario ideal, y este no es uno lleno de ropa, sino el que tiene el conjunto perfecto para cada ocasión del día a día. 

 Piensa cuales son las actividades principales que se desarrollan en esta estación sin cole, ¿pasáis gran parte del verano en la playa? O… ¿sois más de estar en el pueblo paseando por la plaza?, ¿Son niños de aventuras por el campo, o de museos por la ciudad?, ¿vais al norte o al sur? En función de cómo se desarrolle vuestro verano predominará un tipo de ropa u otro a la hora de hacer tus elecciones.

Un truco: sabrás que has configurado el armario con éxito si cuando abras sus puertas este es capaz de contarte las vacaciones de tus hijos.

Teniendo esto claro será más fácil optimizar tus compras, si además aprovechas oportunidades para que esto no te suponga un gran gasto multiplicarás tu amor por los cambios de armario.

 Mira este enlace y enamórate encontrando chollitos que se adapten a sus necesidades.

 

Y el último tip que te comparto para mi es el más importante, si me vas conociendo un poquito sabes de mi compromiso por utilizar la moda como una herramienta educativa para los niños. 

3 Nuestros pequeños son los protagonistas de su armario.

Estamos organizando el guardarropa de nuestros hijos y ellos deben ser los protagonistas. En todos los sentidos.

 A la hora de la colocación de las prendas. Hay un montón de bibliografía y videos en youtube de cómo debe organizarse un armario para que sea funcional, pero si tenemos en cuenta que es el armario de nuestros pequeños yo prefiero organizarlo con el objetivo de potenciar su autonomía, y dependiendo de su edad, necesitarán que se lo adaptemos y simplifiquemos.

Te dejo un ejemplo sencillo por si te sirve de inspiración. Si la edad de tus niños está comprendida entre los 3 y los 6 años en vez de organizarle las prendas por categorías, pantalones, camisas, camisetas…es más fácil para ellos tenerlo por conjuntos ya establecidos, la camiseta y el pantalón con el que combine juntos, es decir enrollados o colgados en la misma percha, esto les facilita mucho tanto la elección como mantener el orden.

Por otro lado sabemos que nosotras somos las directoras de su armario, y nuestro gusto, está claro que es lo que marca la elección de lo que se compra, pero debemos esforzarnos porque nuestros flechazos en prendas para ellos  tengan como premisa las cualidades de sus personalidades, si es un niño más activo necesitará prendas que le faciliten el movimiento y que sean más resistentes, si por el contrario es más tranquilo te podrás permitir prendas más delicadas. Un buen ejemplo para mí son los zapatos, por mucho que me guste un zapato castellano a mi hijo no se los he comprado nunca ni para eventos, yo tengo un niño tipo torbellino y si quiero que le duren puestos mejor bien sujetos.

 Además, es importante hacerlo participe y darle cierto grado de libertad en la elección de la ropa, por supuesto que siempre con unos límites marcados por ti. Tratamos de que vaya desarrollando su gusto, y su personalidad y que crezca aprendiendo que es adecuado ponerse en cada momento, que colores combinan bien, que le gusta ponerse y como lo podemos combinar… 

Vestirse adecuadamente es un proceso que lleva su tiempo de aprendizaje y como en tantas otras cosas de la vida aprendemos experimentando con nuestros éxitos y fracasos, imponer siempre nuestro gusto sin dar cabida a sus opiniones genera un ambiente represivo que provocará que en cuanto le sea posible se revele llevando la contraria a lo que se le ha obligado durante años. Ten paciencia y acepta alguna combinación que no sea muy de tu agrado, y poco a poco ve sugiriéndole como esa prenda favorita podría combinarla mejor.

 

Pues bien amiga, si estás con esta tarea te animo a que sigas estas 3 sencillas directrices y me cuentes si ya solo amas los cambios de armario.

 

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