Vestidos niña elegantes: ¿Cómo se consigue un look elegante?

En el universo de marcas de moda infantil podemos encontrar cientos de miles de propuestas de diseño, y especialmente las dedicadas al estilismo de niña que suelen ir adornadas, cargadas y en la mayoría los casos recargadas con multitud de elementos como lazos, volantes, puntillas, e incluso menos clásicos y en ocasiones muy divertidos como adornos de fantasía: propuestas de diseño infantil donde prima la combinación simultanea de multitud de estos elementos buscando ser una propuesta diferente y contando a veces como único elemento de cohesión visual la combinación adecuada de los colores.
Redundando en esto y como habitualmente se suele decir “para gustos los colores” y hay firmas que obviamente tienen un público afín a las que les gusta este estilismo.
Pero no es menos cierto que existe una máxima en la elegancia infantil y por supuesto adulta que dice que “menos en más”. Y esto es así en todos los campos del diseño, ya sea moda, arquitectura o decoración por ejemplo.
Por otro lado muchos piensan que el negro, el gris o el blanco son colores elegantes, y en base a la sencillez no les falta razón, pero se puede ir poco elegante también con estos colores.
Si elegir un modelo con muchas puntillas, lazos y complementos o que sea de color gris por ejemplo no aseguran la elegancia…
¿Cómo vestir a una niña elegante entonces?
En primer lugar analicemos que es ser elegante. Entre las múltiples definiciones que podemos encontrar en el Diccionario de la RAE se define elegante cómo:
– Dotado de gracia, nobleza y sencillez.
-Airoso, bien proporcionado.
-Que tiene distinción o gracia, resulta de buen gusto o destaca por su sencillez.
-Que lleva vestidos bien hechos y armónicamente combinados y que actúa y habla con naturalidad y distinción.
Por tanto, si nos fijamos en estos adjetivos, sencillez, bien proporcionado y armónicamente combinados esto ya nos da pistas de por dónde podemos encontrar esta elegancia.

vestido Barbra
Por otro lado, y este es un elemento clave que te hará poder elegir el vestido para tu niña más adecuado, existe un principio de estilismo que los mejores asesores y diseñadores de moda del mundo conocen a la perfección es que “lo vertical estiliza y da sencillez”.
El segundo elemento clave en la elegancia es el término naturalidad, es decir lo que en moda sería elegir la prenda adecuada a la ocasión y por tanto que nos haga encajar naturalmente en ese contexto.
¿Y cómo con estos sencillos elementos, sencillez y naturalidad, creo un look para mi niña elegante?
Pues bien se trata de lo siguiente.
Naturalidad consiste en elegir la prenda adecuada a cada ocasión. En primer lugar sabremos en que circunstancias o para que evento necesitamos o podrá ser usada esa prenda. Esa es la razón por la que tú niña con una sencilla falda vaquera puede ir muy elegante a una merienda con sus amigas, mientras que no sería nada elegante llevar un precioso vestido largo de niña para desayunar en una cafetería por ejemplo.
Dicho esto hay prendas mucho más versátiles que otras. Elegir prendas versátiles nos facilita tener por poco dinero un armario infantil muy elegante y funcional. Si todavía no los conoces te invito a descubrir nuestros “chandals de niña”. A diferencia de un chándal de adulto cuya principal funcionalidad es la de hacer ejercicio en un entorno deportivo (y solo son elegantes en ese contexto) han sido pensados siguiendo este principio para que sean muy versátiles en los múltiples contextos en que un niño necesita esa prenda como por ejemplo en un parque de bolas, una guardería e incluso en un cumpleaños.
En segundo lugar sencillez. Cuanto más sencillo sea el vestido y cuantos menos elementos “horizontales” tenga más elegante será. Naturalmente hay que tener cuidado de no pasarnos porque estamos hablando de niños y un exceso de simplicidad puede dar demasiada sobriedad. Por eso en niños no solo está permitido sino que es más que recomendable que exista algún elemento que rompa esa verticalidad, por ejemplo algún volante, lazo o complemento para el pelo pero hemos de tener cuidado de que solo aporten un “toque” divertido y no se conviertan en un elemento estridente.

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Ten en cuenta que si la niña es muy delgada o alta puedes, si quieres, añadir algunos elementos más que aporten horizontalidad pero si su forma anatómica es más redondeada o bajita no será recomendable.
Por tanto, según estos principios, lo recargado dista de lo elegante. Puede ser divertido o llamar la atención pero no cumpliría el principio de sencillez del que hablamos.
Sabiendo esto, podemos fácilmente elegir un look de niña elegante que deberá constar de prendas adecuadas al evento y con más verticalidad que horizontalidad, con independencia del color (hablemos de ello en el post de cómo elegir el color que más favorece a tu niña), y del tipo de prenda que nos guste (te recomiendo ver el artículo de “Vestidos de niña. Las tres reglas básicas para acertar siempre con la talla o cómo elegir la talla perfecta” donde además explico elegir un look que estilice a una niña cuando no es alta o delgada).
Espero que te haya gustado y te invito a que nos hagas tu propia propuesta de look elegante ¿Te atreves?

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